sábado, 26 de enero de 2013
Mejorar la vida familiar
Si queremos tener un buen ambiente familiar, tenemos que empezar por nosotros mismos. Puedes empezar por creer en ti mismo, cambiar el chip y tener un plan de acción. Todos necesitamos la aceptación de nuestro entorno, la sensación de que somos parte de algo. La siguiente lista de tareas nos puede ayudar a conseguirlo:
1. Crea ambiente de interacción en casa.
- Intenta mejorar la situación familiar buscando tiempo para pasar con tus hijos, guárdate al menos una hora al día para ello, y ayúdales a buscar y conseguir metas.
- Cada uno de los miembros de la familia tiene su propia personalidad. Ayúdales a reconocer que son únicos y auténticos, respetando sus decisiones (dentro de un marco limitado y razonable si son niños, claro), agradece lo que hacen por ti y busca siempre las mejores intenciones en sus acciones.
- Crea ambiente de seguridad y paz en casa, discute en privado y sin gritar, no utilices palabras malsonantes y no permitas comportamientos destructivos.
2. Promueve un ritmo regular en la vida familiar:
- Crea un horario, ya sabemos que puede resultar difícil hacer un horario diario o semanal, pero todos necesitamos tener unas actividades claves cada día, como comer todos los días en horarios regulares, tener clara la hora de dormir, (sobre todo con los niños), y que cada uno sepa cuál es su tarea en casa.
- Pregúntate a ti mismo lo siguiente, para saber si tus acciones afectan al resto:
¿Tengo ciertos hábitos que debo detener porque molestan? ¿Cuales son? ¿Gasto más dinero del que me puedo permitir estropeando la condición económica familiar? ¿Tengo problemas en el trabajo y luego proyecto mi mal humor en casa? ¿Tomo riesgos innecesarios? ¿Trato a mis hijos de un modo justo y equilibrado, de la misma forma a todos? ¿Cuido de mi salud?
3. Establece rituales significativos y tradiciones:
-Planea las celebraciones, los cumpleaños, días de la madre, padre, etc. Son oportunidades para crear tradiciones.
- Cuenta historias familiares, saca álbumes de fotos… (Aunque solo en contadas ocasiones, a nadie le gustan las “batallitas”).
4. Comunícate de forma activa con el resto de la familia:
-Se suele estar más receptivo en un ambiente “neutral”, como el coche o un restaurante, si quieres hablar con ellos, es mejor que “sentarles” frente a ti en una silla.
-Discute de política o religión de forma sosegada. Es una forma de enseñar a tus hijos a expresar sus opiniones o de conocer mejor a tu pareja.
-Realiza actividades conjuntas, como pintar una habitación, lavar el coche….
5. Aprende a manejar las épocas de crisis:
Da igual lo agradable que sea tu vida, siempre aparecerá algún periodo de crisis como familia. El plan ideal incluye:
-Mantente alerta ante ciertas señales de peligro, especialmente con adolescentes.
-Trabaja con el problema, no con la persona: Nunca ataques a quien está en crisis. Cuando te enfadas con un hij@ y le culpas o le criticas duramente, le enseñas a “cubrirse las espaldas” la próxima vez que se meta en problemas y no te los contará.
Dirige tus energías a solucionar el problema.
-Cierra filas con el resto de la familia, fuera ataques personales.
-No te hundas. Busca algo de valor en esa experiencia, por dura que sea. Puedes aprender para que no vuelva a suceder o utilizar tu experiencia para ayudar a otros.
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